
4 de mayo del 2006
Ando MUY estresada, algo nerviosa porque tengo mucho que hacer y hoy en clase de ética me dieron una buena lección de humildad, fijáte. Íbamos a hacer un laboratorio de un tema que no estudié nada, en el que mi hermana me hizo el resumen. Yo ese tema nada más lo hojeé y me olvidé completamente de él, no lo repasé ni le di importancia.
A medio laboratorio, tenía la hoja en blanco. Me enojé y me frustré tanto, que agarré la página y la hice puño, la tiré al lado del pupitre y agarré otra hoja para anotar. El profesor se dio cuenta y me pregunto que me pasaba. No le respondí, solo agaché la cabeza, y medio susurré: "nada". Le pregunté entre ofuscada, molesta, frustrada y triste (casi chillaba de la gran cólera y frustración) que si le daba la hoja en blanco o no se la entregaba porque no me acordaba de nada. Vino él y me dijo que me esperara, que al final las entregaríamos todas. Así pase todo el laboratorio, fueron como 20 minutos de agonía. Yo al final ya me había resignado a sacarme cero porque había sido totalmente mi culpa, así que ni modo, esperé y ya ni dije ni hice nada.
Pasó el tiempo, y el profesor levantó el papel hecho bola que tenía a la par y dijo en voz alta: "Bueno, ahora agarren todos su papeleta y hagan con ella lo mismo que hizo su compañera".
Te imaginás la reacción de todos? Unos estaban en shock, otros enojados porque habían contestado bien, otros protestando, otros como aliviados... mínimo toda la clase quería matarme, supongo yo.
Asi que todos a tirar la hoja al basurero hecha puñito, y todas las papeletas al basurero. Yo me sentía peor que si me hubiera gritado enfrente de todos. Esa clase va a ser de esas lecciones que en mi vida jamas vas a olvidar.
Entonces el profesor dijo que eso pasaba cuando nosotros no nos poníamos a pensar en nuestras verdaderas posibilidades, y que por un error podíamos echar literalmente a la basura todos nuestros esfuerzos, que lo hizo para demostrarnos que en verdad duele que desperdiciemos nuestros logros. No valió el laboratorio al final.
Salieron todos, y me disculpé con el profesor, diciéndole que sentía que le debía una disculpa por portarme asi, y que le era sincera al decirle que hice ese trabajo por salir del paso y sin la dedicación que se merecía.








