
Las bodas me dan asco. Odio las bodas. Me rodean, me atacan por todas partes y las odio. Lloro de rabia. Me parte de furia cuando me dicen "Ya casi te deja el tren". Semejante ignorancia! Por qué creen todos que tengo que casarme? Por qué me ven con lástima cuando les digo que no pienso casarme, que no me entusiasma la idea y que no me veo haciendo la confirmación católica vestida de blanco? Por qué? Por qué insisten en hacerme una madrina de bodas, de vestirme de largo y de encerrar mis pies en tacones imposibles? Por qué se ve el querer estar libre como algo deshonroso?


Por qué el velo? Por qué la pureza? Que acaso soy una mercancía que tiene garantía? Que acaso no tengo yo la última palabra? Por qué tendría yo que soñar con ser la sacrificada y abnegada esposa que lo dejará todo por un hombre? Si quiero estar con alguien, lo estaré por mi gusto, porque quiero y porque yo lo he decidido, no porque nadie piense que se me pasó la edad ideal para hacerlo.
Tampoco me apasiona tener hijos. Por qué invadir mi cuerpo con otro que crezca dentro de mí? No me agrada para nada la idea de engendrar a otro ser, me parece repugnante y una horrible experiencia. No pienso quedar relegada a una máquina de fabricar bebés. Claro, podría darle todo mi tiempo y dedicación (y tambien, por qué no? todo mi cariño y amor a un niño) pero no eso. Eso no me hace menos mujer, no me hace digna de lástima ni me hace un engendro maligno que suda bilis. Simplemente tengo dominio absoluto de mi cuerpo y de mi vida, allí nadie me puede mandar nada. A la mierda todos. A la mierda sus tules, su gasa, sus flores y sus ligas para la buena suerte. Al carajo con los pasteles de bodas, los velos y las burbujas.
No pienso dejar que mi vida gire alrededor de un único evento: salir vestida de largo en una iglesia y gastar miles en una fiesta para gritarle al mundo que soy posesión de otro. Yo brillo por otras cosas más dignas, no por ser de tal o cual sexo.
1 comentarios:
Bueno, las bodas... Me cae bien que la gente se case si se siente bien casándose.
Y yo tampoco me casaré, nana, te apoyo. Tranquila.
Post a Comment